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2009-10-01

LA MENDICIDAD EN MADRID A INICIOS DEL SIGLO XX: PÍO BAROJA Y SU NOVELA LA BUSCA , LA DIASPORA PERUNA PRESENTE EN ZORROS DE ABAJO







LA MENDICIDAD EN MADRID A INICIOS DEL SIGLO XX: PÍO BAROJA Y SU NOVELA LA

fuente :
Blog: Historia y Presente



LA BUSCA

La literatura -sobre todo la novela- es una fuente muy importante para la historia. A pesar de que el texto tiene una narración imaginaria, sus argumentos suelen inspirarse en hechos reales. Los personajes ficticios acompañan a los reales. En la entrada del 22-3-09 ya expongo cómo el gran novelista Galdós plasma su visión del ambiente de la mendicidad madrileña en su novela Misericordia, publicada en 1898. Otro de los mejores retratadores del Madrid de inicios del siglo XX es Pío Baroja, guipuzcoano afincado en la Villa y Corte. Su novela La Busca (1904) nos introduce en el ambiente de aquellos perdedores que pululaban por las calles de Madrid.



MADRID A INICIOS DEL SIGLO XX



En 1904 Madrid contaba con unos 530.000 habitantes. Su actual casco viejo o distrito Centro, aún aumentaba su población a pesar de los inicios de la terciarización incipiente. Fuera de sus límites encontramos el Ensanche, actual barrio de Salamanca, que empezaba a ser habitado por las clases superiores: la burguesía local madrileña, la burguesía nacional, que hace de Madrid su centro de negocios, y la aristocracia rentista, también nacional.Las clases medias aún residen en el centro y algunos altoburgueses se resisten a abandonar el centro, espacio en el que conviven. También, en este centro histórico residen las clases bajas, sobre todo en el viejo distrito de la Inclusa, actual Lavapiés. Esta distribución social es aún típica de la ciudad preindustrial o protoindistrial.

Plano de Madrid a inicios del siglo XX.
Se aprecian el Ensanche cuadriculado y los núcleos marginales de la periferia.
En el sur, a orillas del río se localizan los núcleos más miserables.


Rodeaba el centro antiguo, a excepción del sector NE, acomodado, una corona de suburbios inmundos y miserables, especialmente los del sur, al lado del río Manzanares: era el actual distrito de Arganzuela, en aquella época conocida como barrio de Las Injurias. Por el norte encontramos Cuatro Caminos y la Prosperidad y Guindalera.Una población ingente de inmigrantes del resto del país, sobre todo de provincias limítrofes y de provincias del NW, vagabundeaba por sus calles buscándose la vida desesperadamente. Madrid, sin apenas industrias, no podía dar empleo a esos inmigrantes, los cuales se instalan en esos barrios deficientes y mal urbanizados. La marginación y la miseria son la tónica.
Una corrala en la actualidad. Eran las casas de ínfima calidad, levantadas en altura para alojar a las ingentes cantidades de inmigrantes que llegaban cada día a la capital.

LA BUSCA

Pío Baroja (San Sebastián 1872, Madrid, 1956) es uno de los escritores noventayochistas que mejor retrató, junto al realista canario Galdós, aquél Madrid de la crisis del régimen de la Restauración que ocupa los inicios del siglo y del reinado de Alfonso XIII. Las trilogías son su especialidad, y esta novela inicia la titulada La lucha por la vida, compuesta por los títulos: La busca, Mala hierba y Aurora roja. Las tres novelas se escribieron en 1904, siendo La busca, primera de la serie, la mejor considerada por su calidad.Por sus páginas se sigue la trayectoria vital de Manuel, el protagonista, llegado de su pueblo de Soria, típico inmigrante rural, por el Madrid aquél. Se aprecia cómo nuestro protagonista va perdiendo su ingenuidad propia del mundo rural que ha dejado al llegar a la capital. Iniciando su trayectoria en el centro de Madrid, se ve empujado al submundo de Las Injurias, foco de marginación y miseria a todos los niveles de degradación. Otro de los escenarios es el Cerrillo de San Blas, lugar al sur del parque del Retiro, muy cerca de Atocha. La novela acaba en la Puerta del Sol, el corazón de la ciudad.
Un conjunto de delincuentes (Vidal, Leandro, El Bizco, El Lechuguino), de típicos inmigrantes gallegos trabajando en la panadería, el señorito venido a menos: Roberto de Hatings, el trapero, el carnicero, etc, desfilan en la novela. Todos representan esa sociedad de perdedores en aquél Madrid del novecientos y la crisis de la Restauración.




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