Jose Carlos Mariategui
No Existe Arte por el Arte
ICONOGRAFÌA PRECOLOMBINAARTÍCULOS, ENSAYOS, POEMAS , DESDE TAQUILI PUNO PERÚ; por: JOSÉ LUIS RAMOS FLORES zorrosabajo@hotmail.com Víctor Humareda: pintor de Lampa, Puno Perú
SOMOS AÙN VIVIMOS
william Gonzalez Pérez
G E R M I N A L
PAULO CÈSAR LARICO QUISPE
Especialidad Literatura y filosofía Nacionales promoción “yo amo a mi Patria”
“…En la literatura distinguen poesía pura con poesía social y tratan de desdeñar la segunda ¿Por qué? Porque es de tinte político. Te dicen. Pero sostuve siempre lo contrario, aunque me ofendieron de mil formas”.
Paulo César Larico Quispe
Eres el segundo de tres hermanos. Tenia una biblioteca con libros de suelo y, como pocos, dos amigos que todavía le sobrevivirán. Naco el 15 de Diciembre de 1978, en Moho. Sus padres fueron el profesor. José A. Larico y la Sra. Yolanda Quispe. Y su abuela le enseño la riqueza de la Cultura Andina.
En 1986 se traslado a Juliaca, prosiguiendo primaria EN EL 70545 DE Túpac Amaru. Desde pequeño su sueño fue ser un jugador de futbol, quería imitar a Zico, Pele. Con el pie izquierdo podía hacer más de cien piques, con derecho mucho más.
Desde 1990 siguió secundaria en el colegio Encinas. Sus compañeros eran morocho, Cabezón, Piojo y otros, postula, en 1995, a la Universidad del Altiplano, y se c inscribe en la carrera de Educación, Especialidad de LLP Y F. Al año siguiente ingresa a la facultad de Derecho. Se graduado de Licenciado en Ambas carreras. El nunca pensó en morir, sin embargo, el 21 de Julio del 2002, imprevistamente ocurrió su deceso.
Con el seudónimo de Pachanina gana el primer puesto de poesía en el Concurso de los V Juegos Florales de la UNA- Puno (1999). A partir de esa fecha se atrevió a escribir bastante. Publico junto a Mario Mayhua, “germinal”(poemario).
Permaneció inéditos: “Senda”, “El Guerrero de Luz”, “Gloria Padre”, y “Malón” . También: “Luis Zambrano Rojas, el Poeta de la Esperanza”, a quien le agrado defenderlo.
“Se fue José María Arguedas, ¿Cómo no se llevo tanto dolor, pena y problemas?; no pudo hacerlo, claro esta, sin embargo, sus ideas quedaron con nosotros, su fuerza hoy la retomamos y con mucha alegría mirando un horizonte nuevo que antes nos fue negada”.
“Paulo César, un poeta muy joven y también muy identificado. Muy preocupado en el mismo, muy preocupado por los demás y por su patria.
Se habrá dado cuenta de mi poesía, que son superficiales, que no son tan indios como el pensaba y que eso se puede mejorar (que es lo que yo quiero), que cada vez se vaya bajando grada por grada, escalera por escalera hasta encontrar el alma del indio”.
Efraín Miranda Lujan
DIVINO NIÑO
He sido niño cóndor
De estrato andino y orbita superior.
Hable como siempre los días,
Con toda una vida.
Actué como todo un silencio que protesta
Secularmente
Y mis deseos superaron a los de Cristo.
Todos rieron al ver mi ser infante en ocaso
Cardinal.
Todos rieron al verme con perjuicio.
Carmelo me dice:”todo es posible, pero sueñas, niño”.
Y Duberly me dice: “Saben tus padres
Que estas en letal locura”.
No respondo con chasquidos.
Dejo que el silencio tome la palabra.
No respondo con limbos.
El tiempo dará la respuesta en mi lugar.
Y me retiro como patriarca
Que lleva alma beatifica.
Iré a mostrar mi cara triste a otra calle.
Me hare almendra y me hare guirnalda.
Ahí va corriendo con afán, ansioso e inquieto.
Vuela divino niño.
¿Se le escapo la esperanza?
¿El tiempo le arrastra?
Ahí va sonriendo por la orbita de los canarios,
Buscando a los suyos.
¿Le extraviaron las calles?
Vuela el divino niño.
Ahí va ese niño carita sucia
¿Quiere distraer al dolor?
¿Quiere consolar las lágrimas?
Ahí va frágil, con el corazón herido, taciturno.
¿Quien fue el vil que le hirió?
Vuela niño, elévate, levántate
rema los horizontes con tus alitas
y tráenos luz.

PALQUEÑO lAMPA
Homenaje a los aguerridos combatientes Araucanos del país austral de chile desde quechua aymara, Perú, voz indígena con profundo acento como una frase de luz filosofía andina cultural.
EFIGIE DE “RAPA NUI “CON ROSTRO SOLAR
¿Quién ata los frágiles candelabros?
agitando silencios de monjes taoístas
el salto del fraile, nace apenas azul
reconcilia la enmudecida espada
del combate sanguinario salitral
mocedades arrancadas del bálsamo
mi sangre aún vive en corales mutilados
tapiados de turbulentos sueños….
soy el linaje Araucano, marea desconocida
no rebeles aún mi pluma quetzal
piedra del toqui, lejano país austral……
¿Hoy que garza tímida cantará en tus orillas?
Yatiri, es prematuro tu exilio clandestino
sopla el caracol retorcido sobre los andes
si las lagartijas infames se blanquean
mírate en el áspero arenal encarnizado
vacías de maizal, tierno glacial de ébano
nadie te espera idioma de la caoba
navíos de Lautaro galeón dormida,
Efigie de “Rapa Nui “con rostro solar
dejo mi ser indígena polinesio
si combates hasta apagar mi sangre.
inedita por: José Luis Ramos Flores
Vicente Benavente Calla
Encuentro de amistad sincera


Perder un poema no es una catástrofe mayor, como perder un ser querido, por ejemplo, pero suele frustrar los proyectos que despedían de ese poema, y la línea creativa que planteaba se interrumpe, y a veces no vuelve a surgir. Los poemas perdidos raramente se vuelven a rehacer, y cuando se rehacen nunca quedan como antes, como no se queda igual después de un accidente. Pero así como un poeta suele perder uno que otro poema a lo largo de su vida creativa, también suele recuperar alguno que creía perdido para siempre, y esto compensa en algo los poemas perdidos, por que rescatarlos de la negruras del olvido es algo que procura una intensa satisfacción, según me cuentan todos los que hemos pasado por un trance similar. Esta forma parte de la vida de un poeta, y todos podemos contar nuestro propios cuentos de aparecidos y desaparecidos, de hallazgos y extravíos, de ausencia y retratos.
No es lo mismo un poema perdido que un poema quemado en una hoguera, o roto en mil pedazo9s como un espejo, o arrojado a una acequia o a un WC por el propio poeta. Los que uno destruye y aniquila son borradores, ensayos fallidos, prueba puntuales que constituya parte del aprendizaje del oficio, y que han sido sometido a un control de calidad que no han superado: son los poemas desechados por malos defectuosos, irrecuperables, los versos intransitables, destemplados y cojos de los que no se pueden sacar nada, en consecuencia uno los quema y los olvida lo mas antes posible. Algunos colegas míos- Juan Gonzalo Roze, Manuel Escorza, Cesar calvo- solían guardarse los mejores versos de un poema desechado, para ver como lo acomodaban en alguno que otro poema por que esos “se salvaban” del naufragio del barco, y de repente la misma viejas metáforas amorosas aparecían en un nuevo poema de corte social, como una mancha incongruente en la pared azul, de un matriz equivoco, que observada de cerca parecía un retoque fotográfico. Yo más bien prefería olvidar estos versos infortunados, estas semillas que no fructificaron y tratarlo como a humus fecundante que me nutre, como un colchón de olvido que bulle en mi inconsciente, por decirlo de alguna manera.
Pero los poemas que se pierden una vez terminados son otra cosa, representan la parte aleatoria y peligrosa del oficio de poeta: es mas fácil perder de papel con un poema que un lienzo enmarcado en un bastidor, o una escultura en yeso de parís, es evidente. Los pintores y escultores casi nunca pierden una obra, las rompen, las rasguñan, se las roban, pero no la pierden y los poetas si. Uno pierde un verso o un poema por desatención, por olvido involuntario voluntario, por exceso de prisa y defecto de memoria, por malos cálculos, por mil razones diga usted. Y un poema es mas difícil devolver a hallar, por su tenue existencia material y la imperfección de nuestra memoria, pero eso, forma parte de los riesgos que comporta el oficio. Por eso cuando se recupera un poema que se había extraviado es como recuperar un tul en una piscina, un camarada perdido en una mina, una carta de amor bajo la lluvia, un trompo de madera de naranjo.
Texto de Rodolfo Hinostroza.
La casa de cartón revista de cultura
II EPOCA / N° 29